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El agua

 

                                         adentra Y EL AGUA

 

El agua se ha reverenciado como símbolo de pureza y simiente de vida, asociada a tradiciones en numerosas culturas y religiones, aparece también en varias referencias de distintos libros sagrados, vinculándose a la purificación y a la sanación.

El 95% del feto humano es agua, así como el  70% de un cuerpo adulto y en  nuestro cerebro casi el 90% es agua. Nuestro planeta está cubierto de agua en un 70%. Con toda esta agua,  dentro de nuestros cuerpos y a nuestro alrededor, es fácil apreciar lo importante que es el agua y cuanto dependemos de ella.

Actualmente  en nuestro ajetreado mundo, estamos olvidando el valor del agua, atrapados/as en la “supervivencia” cotidiana. La velocidad de rapiña con la que se desarrolla la sociedad es tal que ahora no sabemos cómo parar, olvidándonos de cualquiera valoración al elemento que nos proporciona la vida.

Uno de los principios de actuación de adentra es “Analogía con el agua”:

respetamos profundamente al agua por ser y estar al servicio de  la vida y por contener una importante prueba de la interconexión del todo. El agua es una de las sustancias más misteriosas del planeta, dado que es completamente necesaria para la vida, combinándose la física y la metafísica y otorgándonos un infinito de posibilidades. El agua, como elemento simbólico y herramienta con la que poder trabajar y desarrollar métodos de concienciación, no solo para la supervivencia física o como derecho humano, sino para el bienestar a todos los niveles del cuerpo, mente y alma”.

Desde el pasado julio de 2010, la Asamblea General de Naciones Unidas declaró el acceso al agua y al saneamiento derechos humanos fundamentales, proceso en el que participamos junto con otros movimientos sociales y ONGs. El agua es un derecho humano fundamental, condición indispensable para la realización de  todos los demás derechos, y es la sustancia mas importante del planeta, simplemente porque sin ella no existiría la vida. El agua no es una mercancía y, por tanto, no se puede privatizar. Actualmente, por ejemplo, el comercio del agua (las embotelladoras de agua y la privatización de este elemento o de su gestión en numerosas comunidades y países) se ha convertido en un negocio de beneficios multimillonarios, mientras cada día mueren más de 3.000 niños/as por causas derivadas directamente por la falta de acceso a agua potable.

Paralelamente a esta realidad y en muchos ámbitos científicos se comienza a hablar sobre la conciencia del agua. Las últimas investigaciones en torno al agua nos deslumbran: un líquido capaz de responder a los estímulos externos, recibir información a largas distancias, almacenar y transmitir esta información.

Un ejemplo muy claro sobre las propiedades del agua, en el ámbito de la salud, está en la homeopatía. La razón de que la homeopatía no sea un placebo se debe a la capacidad del agua de formar estructuras moleculares sensibles, que son impresionables a influencias vibratorias externas.

Por otro lado, podemos decir que el estado de los ríos, mares, lagos, etc es el reflejo del estado de la sociedad actual. Se trata de un buen espejo o  medidor del nivel de conciencia de la humanidad. En la medida que el ser humano vaya transmutando su ego(ísmo), sus miedos, su avaricia, etc en cualidades positivas esenciales, las aguas del planeta se irán purificando y con ellas se irá elevando la vibración y la conciencia del planeta.

En nuestra organización trabajamos desde el pleno convencimiento de que entender, profundizar y respetar  el agua nos ayuda a entendernos a nosotros/as mismos/as, descubriendo que el agua está realmente viva y que responde a nuestros pensamientos y emociones.

Todos los seres vivos de este planeta estamos íntimamente conectados al agua ya que en ella se originó la vida y de ella procede toda forma de vida. Los ciclos del agua nos interconectan a todos los seres. Así pues, de sentido común es despertar nuestro respeto y curiosidad sobre el agua, ya que siempre estaremos hablando de nosotros/as mismos/as, como individuos y como unidad con el todo (conciencia individual y colectiva).

Por otro lado, el agua de mar es el origen de la vida. En ella se originó la primera célula. Actualmente, nuestras células y la de todos los mamíferos contienen los mismos componentes que la hicieron posible en sus orígenes, hace 3.800 millones de años, es decir, ácidos nucleicos, ADN (la información de la vida), aminoácidos esenciales, proteínas, grasas, hidratos de carbono, todos los minerales, además del fito y el zooplancton. El hecho de que el agua de mar tenga la misma composición que nuestro plasma corporal la convierte con mucha ventaja en el mejor restaurador de nuestro medio interno.

El agua es, en definitiva, para adentra, una herramienta imprescindible que nos sirve para conocernos a nosotros/as mismos/as y respetarnos; además, constituye un tema central que implica a todos los núcleos de trabajo de la organización (crecimiento interior, educación en valores, estudios/investigación/campañas, cooperación internacional para el desarrollo humano y creatividad social), siendo algunas de nuestras actividades y proyectos, entre otros:

  • Manual de educación en valores en relación al agua.
  • Defensa de los derechos humanos.
  • Programas de cooperación para el desarrollo humano basados en las propiedades del agua de mar y sus aplicaciones en agricultura, salud, saneamiento y medioambiente.