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Valores y principios de actuación

 

Los valores son las convicciones internas y la base de nuestro comportamiento. De hecho, los valores adquieren importancia cuando vivimos de acuerdo a ellos.

 

En adentra, llevamos a cabo un proceso de introspección permanente que nos conduce a profundizar y definir una serie de valores interrelacionados que guían las acciones de la organización. Estos se pueden resumir en tres:

 

PAZ: es el estado de serenidad interior y equilibrio en el cual reside la posibilidad de florecer todos los valores.

 

AMOR: es la energía suprema que nos impulsa a alcanzar un mundo más elevado. Es la comprensión y positividad ilimitada que transforma y expande la conciencia.

 

GRATITUD: es el reconocimiento y la correspondencia propios del ser por los cuales dignificamos las capacidades,  siendo conscientes del beneficio mutuo.

 

No obstante, aunque la Paz, el Amor y la Gratitud pueden englobar a todos los demás,  consideramos necesario definir y profundizar en cada uno de los restantes valores de la organización, ya que constituyen una de las bases importantes de la identidad de adentra. Estos son, por orden alfabético:

 

AUTENTICIDAD: es la manifestación verdadera de ser tú mismo/a.

 

COHERENCIA: es el testigo directo entre la unidad de lo que pensamos y hacemos acorde a nuestros valores y principios, como herramienta vital para relacionarnos con nosotros/as mismos/as  y con lo demás.

 

CONFIANZA: es la fuerza impulsora hacia la realización de la misión. Confiar en nosotros/as mismos/as y en los demás es comprender que todos/as tenemos algo con lo que contribuir a la vida.

 

EMPATÍA:     es la actitud clave a través de la cual comprendemos y experimentamos  al otro/a, facilitando la acción solidaria.

 

ENTUSIASMO: es la alegría de vivir, crecer, mejorar, celebrar y compartir, así como la fuerza inspiradora para uno/a mismo/a y para los/as demás.

 

ESPERANZA: es la sabiduría interior que nos da la plena certeza de que los cambios hacia una sociedad justa y equitativa son posibles y que nos permite transformar los contratiempos en oportunidades.

 

HUMILDAD: es el filtro que nos hace sencillos/as y verdaderos/as. Es la valoración y la aceptación del “ser” y del “dejar ser”.

 

HUMOR: es una actitud positiva y saludable ante la vida y la capacidad para descubrir el lado divertido de cada situación, partiendo del amor y de la comprensión.

 

JUSTICIA: es la actitud derivada del profundo convencimiento de que todos los seres tenemos los mismos derechos y unas responsabilidades. Es la garantía de la coexistencia entre la igualdad de oportunidades y el respeto a los procesos evolutivos individuales y colectivos, dentro de un marco ético.

 

LIBERTAD: es el estado consciente en el que todos los seres gozan de todas las posibilidades para desarrollar todos sus potenciales.

 

RESPETO: significa aceptar que cada individuo es único y distinto y que, a la vez, tiene algo importante y valioso que aportar.

 

RESPONSABILIDAD: es la actitud consecuente de todos los seres acorde a sus principios éticos.

 

SOLIDARIDAD: es la actitud de servicio y cooperación impulsora de cambios éticos que favorecen el desarrollo humano, nutriente fundamental que avala el despertar de la conciencia y la responsabilidad.

 

UNIDAD: es comprender que existe una conciencia individual y otra colectiva, que somos únicos a la vez que todos somos uno.

 

PRINCIPIOS DE ACTUACIÓN

En adentra, los principios de actuación forman parte de la filosofía de la organización, constituyendo una parte importante de los fundamentos éticos en los que se basa nuestra identidad,  a la vez que recogen las ideas fuerza que dirigen nuestra labor. Son los siguientes:

 

1.      Observar, ser consciente y no juzgar

El arte de observar es la habilidad silenciosa de ver o prestar atención despertando la curiosidad. “Dar por sentado” o “dar por hecho” suele ser la causa principal de bloquear el camino hacia la transformación.

En nuestra organización, es fundamental ser consciente del punto  en el que se encuentra nuestra conciencia para que, a través del conocimiento de esta, sepamos afrontar los retos.

Sabemos que observar y ser conscientes proporcionan alcanzar una visión global, estando abiertos/as a nuevas perspectivas y adoptando una posición mental diferente que nos permite aprender y valorar con lucidez los posibles cambios. Si bien, es necesario observar y ser conscientes de todas las realidades, no podemos quedarnos atrapados en ellas, ya que ello nos conduciría a una visión parcial y, por tanto, a soluciones limitadas.

Entendemos, además, que la crítica y el juzgar nos condenan a estados de parálisis que impiden los cambios positivos y el desarrollo de los potenciales.

 

2.     Concentración, precisión y fluidez 

La experiencia en cualquier situación en la vida nos hace entender lo vital que es tener la capacidad de concentración, al tiempo que dejamos fluir el fruto de tal concentración.

Mediante la concentración, nos enfocamos en el núcleo de las cosas, evitando la dispersión, y proporcionándonos una visión inspiradora. La precisión nos permite actuar en el punto y momento concretos, profundizando en la esencia, simplificando y utilizando los recursos con rigor y en su justa medida. Al fluir, permitimos que dicha visión se transforme en experiencia.

 

3.     Hacer y dejar hacer 

En adentra entendemos que debemos tener una comprensión paciente que permita que lo positivo germine, es decir, que cada semilla libere su belleza y singularidad, favoreciendo el proceso, sin exigir resultados inmediatos.

Tenemos el deber y el honor de actuar dejando espacio a los/as demás, de forma tolerante, en una actitud proactiva que nos indica cuándo intervenir y cuando retirarnos para dejar intervenir a los/as demás, sin desvincularnos del proceso, pero de una manera respetuosa y responsable. Comprendemos que lo contrario nos llevaría a una compasión mal entendida y nos conduciría al error de querer controlarlo todo y, por tanto, a la intromisión e injerencia que derivarían inevitablemente en conflicto y rechazo.

Hacer y dejar hacer implica el respeto absoluto al desempeño de la misión de cada ser u organización en cada momento oportuno.

 

4.     Complementariedad 

En adentra, el principio de complementariedad es el profundo entendimiento de que todos los seres del mundo tenemos el mismo valor, requisito fundamental para una coexistencia pacífica y justa.

Al comprender este principio, creamos pensamientos y acciones inclusivas generando armonía y bienestar, conscientes del beneficio mutuo.

A través de la reflexión, nos damos cuenta de que todos/as nos complementamos, desde los diferentes talentos de cada ser. Por lo tanto, es deber de cada persona asumir y estimular su responsabilidad hacia todo lo demás, y relacionarnos de “tú a tú” o de “igual a igual”.

 

5.     Equilibrio entre lo individual y lo colectivo 

Son dos caras de la misma moneda. El equilibrio entre lo individual  y lo colectivo es saberse uno y parte del todo; es ser independiente a la vez que ser consciente de que necesitamos a los demás y que debemos alinearnos para conseguir los cambios positivos que buscamos. Este equilibrio nos acerca a nosotros/as mismos/as y a los/as otros/as, de tal manera que no necesitamos tomar sino compartir.

Entendemos que debe de haber un equilibrio entre lo individual y lo colectivo, ya que un sistema que priorice lo colectivo sobre lo individual será un sistema rígido y represivo que conlleva a una uniformidad estéril. Por el contrario, un sistema que priorice lo individual sobre lo colectivo conduce al aislamiento personal, al narcisismo y a la autoindulgencia. Estamos en un momento en el que se prioriza este último, con sentimientos generalizados de “sálvese quien pueda”, siendo uno de los problemas de base al que nos enfrentamos.

Así pues, somos individuos en el seno de una colectividad y todos contribuimos al éxito del viaje.

 

6.     Estado creativo 

En adentra es imprescindible mantener un estado creativo en el cual fluyan todas nuestras ideas y experiencias. Cuando adoptamos un nuevo enfoque de lo que hacemos, estamos usando la creatividad, cuando vamos más allá de las maneras tradicionales de solucionar un problema y condicionamientos previos, la creatividad adquiere una dimensión social vital. Los momentos creativos son de gran importancia para todo lo que hacemos en cualquier aspecto de la vida: relaciones, familia, trabajo, comunidad.

La creatividad constante proviene de mantener un espíritu libre, relajado y ordenado, simplificando los habituales discursos y acciones, transformándonos en obreros prosociales, entusiasmados por encontrar respuestas innovadoras. Si cambiamos nuestra forma de pensar, cambiaremos nuestra forma de actuar.

 

7.      Equilibrio entre el mundo físico y el mundo espiritual 

La característica de la dualidad del ser humano lleva implícito la coexistencia de un plano físico o material, donde nos expresamos; y, un plano espiritual, donde somos.

Ambos planos van unidos en esta vida. La espiritualidad es esa energía no-material que dirige nuestra vida y cada acción que realizamos, es la comprensión y el entendimiento de nuestro propio ser y cómo nos vemos en relación al mundo; mientras que el cuerpo es la herramienta con la que manifestamos esa energía sutil a través de las acciones surgidas de los pensamientos, sentimientos y emociones.

La espiritualidad no necesariamente está relacionada con la religión ni con la cultura. Lo espiritual es simplemente lo que da sentido al mundo. Uno de los problemas de la sociedad actual es que vivimos en un mundo  materialista y, por tanto, egoísta, que normalmente no nos satisface. Por ello, es necesario conseguir un equilibrio entre ambos planos: comprender quiénes somos, desarrollar los potenciales de cada ser, conectarnos, traspasar nuestro ego inmediato y alcanzar estados más profundos que nos permitan experimentar los valores interiores y avanzar hacia el mundo que queremos.

 

8.     Analogía con el agua 

En adentra respetamos profundamente al agua por ser y estar al servicio de la vida y por contener una importante prueba de la interconexión del todo.

El agua es una de las sustancias más misteriosas del planeta, dado que es completamente necesaria para la vida, combinándose la física y la metafísica y otorgándonos un infinito de posibilidades. El agua, como elemento simbólico y herramienta con la que poder trabajar y desarrollar métodos de concienciación, no solo para la supervivencia física o como derecho humano, sino para el bienestar a todos los niveles del cuerpo, mente y alma.

 

9.     Unión y trabajo en equipo 

El trabajo en equipo se sustenta en aquel tipo de intercambio social que se produce cuando varias personas se unen y coordinan sus acciones para obtener un objetivo común. El reflejo de un trabajo en equipo se ve en cada persona, sintiéndose parte necesaria del conjunto, responsable de los logros y fracasos del grupo, valorado/a y aceptado/a, creciendo la confianza y autoestima personal para alcanzar los objetivos y metas propuestas.

Con el profundo entendimiento de que todos/as nos complementamos, el resultado de un buen trabajo en equipo depende del sentimiento de pertenencia al grupo.

Para nosotros/as, trabajar en equipo es la unión de la creatividad concentrada; es la oportunidad de crecer como ser humano y una de las experiencias más satisfactorias que nos ofrece la vida.

Una de las fortalezas de adentra es la unión, trabajo en equipo y cooperación entre los propios miembros de la organización, así como con todas aquellas personas u otras organizaciones con las que compartamos filosofía y objetivos.

 

10. Liderazgo

 

En adentra, entendemos como líder a la persona suficientemente valiente que transforma sus valores éticos en actitudes cotidianas, motivando, estimulando y sacando lo mejor de cada grupo y persona hacia un camino transformador, consensuado y común.

Creemos que uno de los factores principales que suele retrasar el desarrollo humano es la falta de liderazgo, puesto que, aún siendo conscientes del estado del mundo en que vivimos, frente a la responsabilidad de cada persona, se interpone la pereza y el “sálvese quien pueda”.

Pacientemente y con entusiasmo escuchamos y nos unimos a quien posee esta cualidad en una experiencia multiplicadora hacia el cambio. Por ello, en adentra, fomentamos el liderazgo, tanto a nivel interno como externo, asumiendo nuestra responsabilidad y compromiso.

 

  1. 11.   Transparencia

 

En adentra, aplicamos este principio desde la perspectiva de ser conscientes de que “somos lo que somos en un proceso continuo de mejora, con humildad y valentía”. La búsqueda de la coherencia absoluta con nosotros/as mismos/as nos lleva a ser transparentes en todas las acciones que llevamos a cabo.

Es para nosotros/as un deber y un compromiso el hacer nuestro trabajo a la luz del día, explicar al detalle lo que hacemos, cómo y por qué, ser honestos/as con las dificultades y los logros en todos los ámbitos. El dinero público y el privado que recibimos para poder realizar programas efectivos constituyen una herramienta sagrada en la organización para utilizarla de manera responsable, prudente y sabia.

Alentamos y fomentamos también que todos los socios/as y colaboradores/as conozcan de cerca nuestras acciones y cuentas, ejerciendo su derecho y responsabilidad social. Todos/as somos guardianes de este regalo y, guiados por este principio, daremos a conocer la labor realizada fomentando la participación de todos los actores y generando la confianza necesaria para seguir avanzando.

Sabemos que la confianza se basa en la fuerza de nuestro ejemplo y que la fortaleza emana de la justicia de nuestra causa. Siguiendo este principio, trabajamos con la banca ética y fomentamos que el dinero recibido provenga de la responsabilidad de cada ser o institución y de compartir nuestros ideales.

 

  1. 12.  Aprendizaje continuo

 

La reflexión, análisis y evaluación continua nos permiten aprender las lecciones y generar un proceso de mejora permanente.

Estamos en un universo interrelacionado de cambios constantes. Somos conscientes de que el ser humano está inmerso en un proceso evolutivo de aprendizaje continuo en el que cada experiencia o acción, nunca casuales, nos conducen al conocimiento de nosotros/as mismos/as y de nuestra esencia, vislumbrando y adoptando los cambios necesarios.

Tenemos la experiencia de que las estructuras y el modelo actual no funcionan, sabemos que “el poder y la magia”, como dijo Goethe, están en “la fuerza y simplicidad” de la visión; y, caminamos hacia un profundo cambio de conciencia que nos permita crear entre todos/as un mundo de paz, justicia y armonía.

Creer en algo no es suficiente a menos que se esté dispuesto a dar el siguiente paso y todos los necesarios que haga falta dar. La solidaridad se construye en un ciclo continuo de conocer, relacionar hechos y acontecimientos, reflexionar, aprender, consensuar y actuar.

En adentra también estamos en este proceso de aprendizaje continuo, desde la humildad.